Día de la mujer


El día de hoy está establecido como “El día internacional de la mujer”, y veo muchas felicitaciones y mensajes en las redes sociales y me pregunto ¿Quién realmente festejó a la mujer que tiene en su casa? ¿Quién le envió flores a su trabajo? ¿Quién se dio el tiempo de desayunar o comer con ella? ¿Quién dejo de ver la Champions League para dedicarle ese tiempo a su pareja? Es cruel, pero a veces creemos que con solo escribir dos líneas o enviar una imagen, ya cumplimos. He leído otros comentarios indignados que expresan que a la mujer no se le debe festejar un día sino todo el año y pienso, ¿Quien lo escribe realmente lo hace? Es muy fácil escribir textos y subirlos a las redes sociales (así como yo) pero lo que realmente vale son los hechos, los actos, los detalles. Y si bien es cierto que a la mujer se le debe festejar todo el año; al menos por el día de hoy se le debería tener consideración y dedicarle algo más que un mensaje que encontramos en la red. 

Entender a una mujer es complicado porque a pesar que tienen un humor muy cambiante, la mayoría son celosas y aprensivas, nunca sabemos cómo van a reaccionar y no creo que haya algún hombre que pueda entenderlas, sin embargo son lo más lindo que Dios nos pudo haber puesto en la vida; son capaces de revolverte tus sentimientos sin que tú te des cuenta, de llevarte al cielo o al infierno en cuestión de segundos con solo una mirada, una sonrisa o una frase; son la fuente de inspiración para que un hombre pueda lograr cosas que ni el mismo llego a pensar que podría hacer, son las mejores musas para aquellos que tienen el gusto por escribir; son el motor de vida para que muchos hombres pueden crecer y madurar cada día.

Antes de hablar mal o tratar mal a una mujer, recuerda que naciste de una, que una hembra te gesto por 9 meses en su vientre para que estés hoy aquí intentando hacerla sentir mal, piensa que cuando una madre llega a dejar su hogar, difícilmente puedes recibir de tu padre el cariño de papa y mama como lo haría una madre soltera. Hoy esta reflexión no va no solo para aquella mujer la cual tenemos como pareja o de la cual estamos enamorados; va para aquellas hermanas que serían capaces de donarte un riñón sin anestesia si así fuera necesario, para aquellas hijas a las cuales somos su primer amor, su primera figura masculina, aquella que la va a marcar toda su vida sobre el tipo de hombre con quien elegir compartir su vida; y en especial va para aquellas madres solteras, no a las madres luchonas que se presumen por redes sociales, hablo de aquellas que trabajan y llegan por las noches a hacer comida, a revisar tareas, uniformes, pero primordialmente a revisar que el corazón de sus hijos siga estando sano. Tuve la fortuna de tener una madre así, que me enseño el verdadero valor de las cosas, que si quieres algo siempre tienes que luchar por él, que todo esfuerzo siempre tiene una recompensa, pero sobre todo, me enseño que el respeto a la mujer es lo más importante y que es algo que un hombre nunca debe perder.

Gracias mujeres porque sin ustedes ciertamente nuestra vida sería un caos.



A. R.




Comentarios