Por mucho tiempo te soñé tal cual
eres, viví desde niño creyendo que el encontrar a una persona como tú solo era
una utopía, algo inverosímil, una fantasía creada en mi mente. Pero te encontré,
sin pedirlo, sin pensarlo, cuando había perdido toda esperanza de ese amor
perfecto, apareciste justo cuando más te necesitaba, llegaste a conducirme de
nuevo por el sendero de la ilusión y lograste hacerme sentir que la vida
realmente tenía sentido.
Por años viví creyendo que era
invulnerable, invencible, que podía conseguir lo que yo quisiera, sin que nada
pudiera afectarme; hasta que te tuve a mi lado y fue entonces que conocí lo que
verdaderamente es sentir miedo, y esto fue justo cuando sentí que podría
perderte para siempre; te convertiste en mi debilidad, mi talón de Aquiles, en
esa persona a la cual decidí proteger, a la cual entregar todo de mí, a la cual
dar mi vida sin pedir nada a cambio.
Hoy estas a mi lado y es algo por
lo que estaré agradecido con Dios perpetuamente, eres mis ganas de ser una mejor
persona cada día, de tratar de ir siempre por el sendero del “deber ser”, de
ser esa persona de la cual puedas sentirte orgullosa. Disfruto cada instante
que comparto contigo y es que eres tan maravillosamente especial que no me
alcanzarían las palabras para poder expresarte todo lo que logras hacerme
sentir.
Eres mi cómplice, no hay nada por
más banal que me suceda que no quisiera contarte, que no quiera compartir contigo,
cada vivencia que he tenido a lo largo de los años, en sí, me encanta revivir contigo
cada situación que me generó felicidad o placer. Asimismo, disfruto mucho
escuchar cuando me cuentas todo lo que vives, lo que te sucede y te preocupa; y
espero y quiero que sepas que siempre estaré para apoyarte cuando me necesites.
No sé qué nos depare el futuro,
sé que en cualquier momento por circunstancias del destino la vida decida
separarnos, pero no quisiera pensar en eso en este momento, ni tampoco imaginar
que estaremos juntos por muchos años, ya que el creerlo puede hacer que me
confíe y deje de enfocarme en complacerte todos los días y podría dejar de
tratar de ser el hombre con el que siempre imaginaste compartir tu vida.
Quiero vivir día a día, momento a momento,
disfrutando al máximo cualquier ocasión que tenga para compartir contigo,
nuestros deseos, nuestros conflictos, nuestras ilusiones, nuestras metas y confió
en que cuando nuestro ciclo en esta vida llegue a su fin, pueda encontrarte
nuevamente en aquel lugar a donde vayan nuestras almas.
A. R.

Comentarios
Publicar un comentario